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Por ahora, la impresión 3D es percibida para el consumidor final como una tecnología de aplicación para niños y adultos que quieren una experiencia 3D (juguetes etc.), como mostraban las curvas de Gartner. Sin embargo, ¿es así como debería percibirla el sector del gran consumo?

Ya en 2014 el propio Amazon hizo su primera tentativa de uso y aprovechamiento de la impresión 3D en su market-place, dando a sus clientes la posibilidad de personalizar la compra de juguetes antes de encargar la impresión al vendedor correspondiente explorando un posible futuro de la venta al por menor.

Y es que aunque la curva de aprendizaje, y el coste son todavía muy altos, hay cada vez más marcas, aplicaciones y alternativas con la impresión 3D que empiezan a verse en el sector consumo. Accediendo al estudio “3D Printing: The Next Revolution in Industrial Manufacturing”, de la Consumer Technology Association (CTA) y el United Parcel Service (UPS), se pronostica que el volumen de negocio se triplicará hasta llegar a los 21.000 millones de dólares en 2020. De esos 21.000 millones, el 20% corresponderá a los productos electrónicos de consumo.

¿Cuáles son los ámbitos de aplicación de impresión 3D para el consumidor final?

Y para no hablar de futuro sino de realidades, os dejo a continuación algunos proyectos que se están haciendo en Impresión 3D que llegan directamente al consumidor final. ¿Le veis futuro a esta tecnología para el gran público? Os dejo con siete ámbitos de aplicación:

1. Make yourself

Los juguetes Cubify son sin duda uno de los emblemas del make yourself dentro de la impresión 3D para el b2c, y para el público mainstream. La propuesta de 3D Systems es sólo una de las muchas que podemos encontrarnos en el mundo de los juguetes a la carta. De hecho; empresas tradicionales de juguetes como la española Imaginarium, se ha atrevido a entrar en el mundo de la impresión 3D y a combinarlo con la movilidad a través de una aplicación. Su proyecto Imaginieer pretende que sean los niños los que diseñen desde el móvil y a través de una app sus propios juguetes a un precio asequible. Por el momento cuentan con la posibilidad de que se hagan joyas o coches y los precios están entre los 20 y 25€.

Y para los que deseen hacer el proceso completo sin salir de casa también hay alternativas, ya que la impresión 3D nos permite copiar objetos comerciales como pueden ser juguetes, pinzas, abrebotellas etc. y moldearlas a gusto de nuestras necesidades, o como en el caso de Open Knit, un ecosistema que permite que los usuarios puedan crearse una impresora 3D textil, imprimirse su propia ropa mediante un software open-source y compartirla posteriormente en la red. Todo un make yourself para el consumidor final.

2. Alimentación

Al microondas de nuestras casas, le están saliendo duros competidores. Si hace años Thermomix amenazaba su existencia; parece que en los próximos años las impresoras 3D podrán hacer pizzas, hamburguesas, tartas…en nuestra propia cocina. Foodini, de la empresa española Natural Machines, es un proyecto que pretende mediante el uso de alimentos, crear platos de comida usando la tecnología de impresión 3D.

En 2016, se lanzó internacionalmente Food Ink en Londres, un restaurante en el que participaron prestigiosos Chefs usando la impresora ByFlow Focus 3D con este resultado:

3. Reparaciones

Máquina antigua, no hay recambios y no queda más remedio que tirarla y comprarse una nueva o hacer malabares con cinta aislante, super-glue etc. Sin embargo la impresión 3D puede ser un poderoso aliado para quiénes buscan reparar sus cosas. Y hay quiénes como My Mini Factory,  Thingiverse o Pinshape han visto un negocio de ello lanzando webs en las que se ofrecen diseños de repuestos, vestidos o accesorios para muchos productos y marcas con el objetivo de que cualquier usuario con una impresora 3D pueda usarlos. Algo muy útil de cara al consumidor final.

4. Textil y complementos

En este sector era habitual encontrar iniciativas interesantes de marcas no demasiado conocidas. Hace poco vimos cómo Adidas lanzó Futurecraft, sus primeras deportivas impresas en 3D-siendo la primera gran marca de consumo de ropa deportiva en hacerlo. ¿Tendrán buena acogida para el público? Esperaban sacar a la venta 100.000 pares a finales del año 2018. Y Nike parece que también se ha decidido a apostar por esta tecnología.

5. Arte

¿Sabíais que la impresión 3D se ha incorporado como técnica de producción artística? Como muestra del potencial de esta tecnología en el dibujo; Lix, con un tamaño similar a un rotulador, permite que podamos dibujar estructuras tridimensionales a mano alzada gracias a una tinta plástica que se derrite y enfría casi al instante.

6. Instrumentos musicales

No todo el mundo puede permitirse comprar ciertos instrumentos musicales. Por ejemplo, ¿sabíais que sólo quedan en el mundo a la venta unos 650 violines stradivarius?, ¿sabéis cuánto cuesta uno? Por encima de un millón de dólares. La empresa 3DVarius fabrica replicas al original de Antonio Stradivari, y que cuestan unos 7.000 dólares

La idea de replicar los grandes y e históricos instrumentos musicales (así como piezas individuales) es algo que no sólo se ha hecho para el violín, sino para otros instrumentos como el saxofón, la flauta o el clarinete.

¿El futuro de la venta de instrumentos musicales para el gran público puede ser en impresión 3D? No lo sabemos, pero ya existen bandas en las que todos los instrumentos están impresos en 3D.

7. Decoración y menaje en el hogar

Otro de los grandes nichos de la impresión 3D en los hogares está en el menaje; el proyecto Buccaneer (500$) permite ya imprimirse objetos cotidianos como boles, vasos, cucharas…

Y si hablamos de muebles, ya hay impresoras domésticas dedicadas a imprimir muebles de diseño como BigRepONE con un único pero, su precio: entorno a 35.000€. Aquí podéis ver cómo trabaja:

Como veis, parece que cada día nos acercamos más a un mundo donde la impresión 3D ya toca al consumidor final. ¿Conocéis otros proyectos destacables? ¡Compártidlo en los comentarios!


Algunas fuentes consultadas

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    Experto en la creación, gestión, estrategia y difusión de contenidos. Bloguero y apasionado desde hace muchos años a las artes gráficas.

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